Hoy quiero publicar algo muy especial para mí. He dicho que muchos sitios a los que he ido me parecen preciosos, pero este se lleva la palma. Localizado en Portugal, estoy orgullosa de decir que he entrado en esta casa. Además de ser preciosa por fuera, por dentro es una auténtica maravilla. A pesar de ello, a cada segundo la humedad propia de aquí, sumado a la falta de cuidados que se le ha dado, y de situarse en un barrio apartado de la civilización, hace que esta casa se consuma por momentos. Realmente es una auténtica pena, ya que es una obra de arte, y se puede demostrar desde la pintura de las paredes hasta los libros que conserva intactos dentro de baúles escondidos en las plantas superiores. Empiezo como de costumbre con las fotos:
En el jardín delantero hay un pozo casi cubierto por un naranjo
Esto es parte del jardín delantero. La hierba está muy baja a causa de las vacas que pastan al lado, que frecuentemente se cuelan dentro de el jardín de esta casa.
De paso le he sacado algunas fotos al reflejo del atardecer a la puerta que vendría a ser la principal.
Si vamos al jardín de atrás podemos toparnos con algunas cosas muy curiosas, a su vez preciosas, como esto:
Estructuras metálicas entrelazadas con troncos de árboles...
El lateral de la casa por el que entran también ramas de los árboles que han crecido en el jardín a lo largo de los años...
O cosas como esto, que me dejaron sin palabras.
Ya entrando en la parte del jardín de atrás, está el único acceso al interior de la casa. Además, dentro de esta parte hay unas cuadras y un hórreo.
Ya entrando en la casa... encontramos cosas como esta:
Tras pasar esta sala da a otras dos pequeñas salas con unos aparadores utilizados a mi ver como despensas.
Y al final de un pasillo está esto.
En lo que viene siendo la entrada principal se halla esta sala. Apenas tiene un par de sillones y una mesa llena de botellas de plástico medio llenas.
Bueno. Ya he estado dos veces en esta casa. La primera vez se nos hizo de noche cuando estábamos dentro e íbamos solamente dos personas. por lo que no subimos a las plantas superiores y tampoco nos fijamos en si nos habíamos dejado habitaciones sin mirar. Pero al volver de día, acompañados de más gente y ya dispuestos a explorar este lugar a fondo nos encontramos con varias habitaciones con cosas sorprendentes dentro. Un ejemplo es esto:
...O esto.
O... bueno... esto también.
Y continuamos por los pasillos de la casa.
Esto ya sería entrando en la cocina. Es la parte de la casa con el suelo más estable, por lo que podíamos estar más de tres personas en la misma habitación sin riesgo de que cayésemos a la planta de abajo.
Otra cosa no, pero cuerpos de animalitos muertos y baúles había por todos lados.
Lo peor de este sitio son las escaleras, junto con algunas habitaciones que tienen los tablones del suelo levantados, por lo que tuvimos que ir por separado todos, y caminando apoyándonos en las paredes para evitar cruzar las habitaciones por el centro, porque un mal paso nos puede enviar a la planta de abajo. Además, los primeros escalones están apolillados y se deshacen al pisarlos.
En cambio las plantas superiores prometen.
Es gracioso que lo primero que encuentres nada más subir al primer piso sea un muñeco tirado en el suelo. Aunque la primera persona que subió no dijo lo mismo.
Y ya entrando en la habitación más cercana a las escaleras encontramos esto:
Esta habitación se ve desde fuera, siendo las ventanas las que forman la fachada delantera. Nadie se esperaba todo esto metido en una sola habitación. Realmente puedo decir que esta casa está llena de sorpresas. O un abandono ya hasta de los objetos personales, que viene a ser lo mismo en este caso.
Esto es en otra habitación cuyas ventanas daban a la parcela que comparte con la cuadra. La pintura del techo está casi por completo en el suelo, dejando a la vista el soporte de la planta de arriba.
Puede que no se distinga en esta foto, pero son dos mecedoras. Al principio pensé que era un trineo.
Al lado de la bicicleta hay un cambio de color en el suelo, Bueno, no es simplemente humedad, o que a los lados haya trozos de pintura y yeso en el suelo, que en parte sí es eso. Directamente, en esta habitación no hay suelo.
Y con la foto siguiente pasamos a los libros que hay por la casa, que no son pocos. Están distribuidos por varias habitaciones, metidos en arcones, maletas, o simplemente apilados en una torre en el suelo o detrás de un cuadro.
Y con esta habitación ya termino. Lo que se ve en la foto es lo único que tiene dentro.
Estas fotos son sacadas de la que ya salimos de la casa.
Y estas dos de uno de los laterales.





























































































