2/23/2021

Fluoruros y señales de tren

En este post me gustaría exponer unas fotos que hice a mediados de 2017. Fueron de los primeros reportajes completos que hice de urbex con la cámara. Se trata de una anitgua fábrica de fluoruros de la que apenas he podido obtener información a través de internet. Lo poco que he descubierto es que el río que pasa junto a ella fue utilizado en esta fábrica para lavar el mineral que utilizaba posteriormente, dejando al río con aguas turbias durante bastante tiempo a lo largo del siglo XX, pero cuando esta cerró en los años 90 las aguas mejoraron notablemente, y si no entendí mal el río a día de hoy es muy popular en la pesca. 
Empezamos con las fotos. La primera que quiero poner en el  post es una que hice a un pequeño bote (del tamaño de una llave de buzón estándar más o menos) tirado en el suelo a contraluz.

Quiero explicar cómo llegué aquí, en plan, todo el día que eché para ver dos sitios ruinosos y decaídos, porque fue un día bastante tranquilito y de despejar:

 
Todos los días de camino a clase pasaba por delante de varios sitios bastante dejados a su suerte. Uno era una casa al lado de las vías del tren la cual ni siquiera tiene tejado, apenas las paredes se sostienen en pie y por dentro eran todo escombros y zarzas, vamos, nada del otro mundo, y otro era la propia estación, ya que muchas estaciones de FEVE quedaron abandonadas y sólo está habilitada la entrada para comprar un billete, y algunas ni eso, así que están completamente cerradas y cumpliendo la función de proteger a uno de la lluvia si eso. El caso, que tenía estos tres sitios en dos paradas contiguas, así que me dispuse a bajarme de la parada y ¡sopresa! El tren no se abrió y tuve que caminar desde la siguiente parada para atrás. Super bien el servicio. El caso es que ya puestos me fui a la de más lejos, donde estaba la casa y luego caminando también fui a la fábrica de la que trata este post.
Lo poco de la casa que quedaba en pie: lo que parece ser unas taquillas y una ventana de madera.
Lo único que me llamó la atención fue esta señal entre los escombros. Por un momento me dio pena la pobre ahí tirada y me la quise llevar conmigo pero luego recordé que me tendría que subir en el tren con ese armatroste que era enorme por cierto y hacer como si nada, y luego llevarla a mi casa desde la estación y subirla cinco pisos arriba. Nada, nada, que además eso de llevarse cosas de los sitios está feo aunque eso fuera una montaña de escombros, tierra y plantitas.

También de camino encontré algunas casetas bastante extrañas dejadas a su suerte. Obviamente completamente vacías todas. Se encontraban junto a las vías, supuse que tendría que ver con algo de los trenes pero tampoco le di muchas vueltas.

Y también encontré una mariposa que se dejó fotografiar.

El acceso a la fábrica está restringido por un muro de unos 30 centímetros de alto, así que me costó bastante trabajo entrar, la verdad. No obstante cuando llegué tenía tal reventada encima que sólo quería ir a mi casa a dormir y meter los pies en agua fría. Pero bueno el caso, está todo lleno de carteles de prohibido el paso (ja) y prohibido tirar basuras y escombros, lo cual es gracioso ya que media fábrica a día de hoy es puto escombro, y si no recuerdo mal había un trozo vallado, pero vamos que eran 10 metros de valla versus el tremendo muro infranqueable. La administración del espacio es un poco extraña, también supongo que se debe a que han salido árboles del asfalto tapándolo casi todo y todos los escombros y varias naves están casi derruidas por completo.
No estoy segura exactamente qué era esto pero el suelo era de azulejos muy bonitos de los que (sorpresa) no hice foto porque iba azotada a verlo todo antes de que se me fuera la luz.




 
 
He aquí un ejemplo de lo que dije de las naves. Un dato cuiroso es que me dijeron que este espacio era utilizado para batallas de paintball y softball, lo cual he podido comprobar porque he encontrado algún que otro pegote de pintura en alguna pared a la que no le ha dado directamente la lluvia y bolitas amarillas fosforitas tiradas por el suelo entre algunos escombros.

El casco de un trabajador en el que ahora uno se puede hacer una sopa de microsistema.

Había un desnivel en el terreno en forma de rampa cubierta de barro y hojas por la que se iba ahí abajo. Estaba oscuro y olía a agua estancada y a comida podre, como si te dejas un tupper mal cerrado con comida en la taquilla de clase y te acuerdas del tupper un mes después, pues así. 
  
Una habitación entera quemada, pintada y llena de plantitas. A continuación dejo un par de tomas que hice del sitio por dentro. No tenía mucho pero algo siempre se puede sacar.



Los azulejos de una pared. No sé si en su día me fijé, pero me acabo de dar cuenta ahora mismo de que el cielo está reflejado en los azulejos.

No sé de dónde salió esta ventana pero me sorprende que quede algo de ella y no sea un agujero cuadrado en la pared sin más.
 
 

Aquí hay más restos de edificaciones. No conseguí saber qué era ninguno, me resultó muy frustrante. En concreto esto parecía una especie de sala de contadores por la parte superior de la sala. En su día debía tener dos plantas, ahora hay que subir por una cuerda que te deja las manos negras y quemadas.

Estos depósitos me dijeron que eran de cal viva. O sea que metes la mano por accidente para intentar hacer una foto decente y ya te puedes despedir de ella. Algunos están vacíos o incluso rotos, pero la mayoría estaban llenos hasta arriba de un líquido translúcido blanquecino, un poco enturbiado. Por si acaso no tocarlo.

Hice unas fotos del reflejo de los árboles en estos tanques, depósitos, o como sea el término correcto.

A parte de todas las pintadas que había de nombres y derivados, Había un par que me resultaron muy cucas. Una es esta y otra la que hay anteriormente de la Princesa Bultos

Y para finalizar, otro de estos reflejos que tanto me gustaba hacer. Cuando lo ves con tus ojos el charco reflejado dices ¡Oh vaya, qué chulo! Y al hacer la foto tienes que acabar con la barbilla casi rozando el suelo para que no quede una foto que parezca hecha porque le diste sin querer al botón de la cámara mientras caminabas con ella de la mano, pero bueno, luego si es verdad que muchas veces se ve la imagen super tenue hasta que te poner a editarla y tiras de la barra de contraste o de borrar neblina tanto para arriba que se va acabar saliendo por la pantalla. Truquillos para que se vean mejor fotos que de primera mano se ven super sosas vaya. Y con esto el post de esta vez, OTRA VEZ sin marcas de agua porque soy una ingenua y tonta que quiere pensar que no me van a volver a robar las fotos y que le da pereza ponerse a poner marca de agua foto por foto, en fin. ¿Alguiens sabe si se puede hacer desde la aplicación de fotos de Google?


1/20/2021

El bar de las flores y de la máquina de bolígrafos (demolido)

Este post trata sobre un pequeño bar-restaurante bastante polivalente y con mucha historia, además de un exploración que a mi me fascinó. Construido en 1920, este sitio formaba parte de un conjunto de viviendas construidas por el dueño del mismo bar. Tenía dos viviendas adosadas y un pabellón utilizado como cine y teatro, y contaba al lado de este con multitud de negocios. Pero centrándonos en el sitio de las fotos entre los años cuarenta hasta finales de los ochenta este lugar fue una especie de bar/tienda donde la gente podía comprar una lata de conserva y comerla allí mismo. Los hijos de los dueños originales de este sitio no se pudieron hacer cargo del luegar, y en los años 60 pasó a tener otros dueños aunque siguió funcionando de la misma manera. Más adelante su posterior dueño intentó transrormar el sitio en un centro de mecánica rápida, pero por problemas con las licencias el sitio acabó siendo una sidrería con merendero. En este sitio han acudido desde obreros y agricultores de las tierras cernanas a desayunar antes de ir al trabajo hasta celebridades como algún ministro o la familia Bosé. Pero como esto no es una clase de historia y no me quiero exceder mucho con la parrafada inicial contando qué fue este sitio os dejo la comparación de la fachada cuando fui yo a la izquierda con cómo era cuando estaba en funcionamento en su día:


Fotografía de Fefa Rubiera
Al haber estado funcionando hasta hace no mucho es fácil encontrar fotografías de este lugar en internet.

 

 Obviamente el surtidor no tenía manguera porque muy raro que algo así a pie de calle esté en perfectas condidiones.Este surtidor consta como uno de los primeros surtidores de la ciudad en la que está situado y su contigua, y funcionaba a mano, a la vieja usanza.

Ahora pasamos a la parte de atrás: una zona elevada de la acera con varias mesitas de madera y una plataroma elevada. La verdad me hubiera gustado venir aquí cuando estaba abierto a tomarme unas patatas o un cacho de tarta, pero me conformaré con haber venido a merendar unas patatas de bolsa y una lata de té. Volví por el invierno a este sitio, pero la madera al estar humeda y deteriorada por el paso del tiempo estaba endeble y las ramas apenas tenían hojas, pero por el verano era una gozada porque estaba todo lleno de florecillas.





A esta pltaforma me refería. A pesar del estado de algunas zonas de este sitio, esta estructura se conservaba bastante bien. Sólo presentaba algún agujerito pero sin más importancia, pero ese mismo invierno la estructura se tambaleaba y se te hundían los pies en la madera. Mal rollito.
En este banco me encontré un caracol

Tu Finca Gestión Inmobiliaria 
Esta foto está sacada de una inmobiliaria, posiblemente de recién cerrado el sitio. Ahora vamos a compararlo con la fachada de 2018:
 
Las ventanas que apreciamos arriba son de un pequeño dormitorio del cual no tengo fotos porque además de que la luz era muy escasa la cama estaba con alguna jeringuilla y alguna cuchara que otra... No obstante parecía que llevaban ahí mucho tiempo porque también había una camiseta que estaba marrón, pero no era marrón de sucio si no marrón de haber pasado ahí mucho tiempo sin que nadie la usara. 

 

Esto es parte de la fachada de atrás, las enredaderas están a la orden del día en esta casa.

Ahora llegamos a una parte que es una pasada. Está cubierto con un techo y una pared de baja con madera detrás. ENo recuerdo si en el techo había algo pero creo recordar que tenía una tira de lucecitas, y de las paredes sí recuerdo que tenía cascadas de luces para alumbrar por la noche. La mesa estaba llena de mecheros por cierto. También tenía varios farolillos y un espejo (eso ya no sé el por qué).


Me acabo de dar cuenta redactando este post que desde el espejo se ve el farolillo reflejado.
Ahora pasamos a la parte del porche, antes de la entrada. No tengo muchas fotos de esta zona pero tenía un banco y un pizarrón con el menú, una lámpara preciosa y una vista en primer plano de todas las enredaderas a contraluz, una pasada vamos:

 
A esto me refiero. Además era una pasada porque por la suciedad del cristal no se conseguía distinguir bien más allá de las primeras plantas, entonces tampoco se ve el muro de la casa de delante, sólo se ve verde.
Ya entrando al bar nos damos cuenta de que se ha cerrado y se ha dejado todo como estaba, es decir, que no se ha vacíado ni se han vendido los muebles. Además me sorprendió bastante porque no estaba vandalizada. También es verdad que tuve que entrar por un agujero de la puerta dentro del porche, el cual no se ve desde la calle, y está pegado a varias casas así que a ver quién se atreve a hacer el cabra por aquí. Bueno comentando la foto podemos ver que la vegetación estaba empezando a entrar dentro del sitio. No tengo foto pero una de las puertas tenía ya enredaderas suficientes para que no se pudiera abrir. Al fondo vemos una puerta que daba a los baños, que es esta:



La zona de la barra. Estaban todas las tazas colocadas, y debajo de la barra los vasos puestos en su sitio, cubiertos de polvo.
 

Ahora pasamos a la cocina. De la cocina hay unas escaleras que suben hasta el piso de arriba, donde mencioné antes que había un dormitorio. También en este sitio se encuentra un pequeño almacén.
La puerta de una despensa pequeña que había debajo de las escaleras
 


Esta máquina me encantó

Lamentablemente este sitio fue demolido a principios de año, durante la cuarentena, con el fin de construir en el terreno un bloque de apartamentos. No obstante me alegro de haber podido ir y hacer todas estas fotos además en una época que hay tanta luz con días tan largos y con los el jardín lleno de flores y hojas. Abajo la foto de la noticia del periódico El Comercio.
Adiós a un local con un siglo de vida en Gijón | El Comercio