10/14/2015

Casa en mitad del bosque

Estas fotos son sacadas sobre agosto, de la que hacía una ruta con unos amigos. En un solar lleno de árboles pude distinguir la fachada de la casa. Al principio no sabíamos como entrar, ya que el lugar por el que se veía estaba recubierto de zarzas y arbustos. Entonces, intentando buscar otro camino, entre ortigas y un andamio oxidado había un caminito por el que teníamos que pasar casi agachándonos. Nunca olvidaré eso, parecía la entrada a un mundo fantástico, aunque eso se me borró de mi mente cuando me topé con un matorral de ortigas, yendo en pantalones cortos a causa del calor, eso es otra cosa que sí que no voy a olvidar, el dolor que me causaron esas plantas infernales. Bueno, no doy más la lata, aquí os dejo las fotos.

Esto es lo primero que se ve una vez allanado el terreno. Es bastante espectacular,


Las escaleras de la entrada, llenas de ladrillos y cristales.

La puerta. Intenté abrirla a base de golpearme con el hombro contra ella (soy muy bestia, lo reconozco), luego resultó estar abierta por las ventanas de abajo y si la hubiese abierto hubiese caído a la altura de un primer piso en plancha. 

Aquí es la entrada que se podría usar a día de hoy.

Una casa muy bien iluminada, sí(?)


Me hizo mucha gracia esa jabonera, la verdad 


No tienen grifos, pero la caldera sigue intacta

Esta sala simplemente me enamoró. Junto a lo que parecía ser un patio interior y las escaleras, esta es mi zona favorita de la casa.


He de volver aquí a explorar a ver si me topo con algo interesante, ya sea la propia cocina o algún utensilio que hayan dejado aquí hace años

Este es el patio interior que decía. He decidido llamarlo así porque apenas tiene escombros, lo que quiere decir que probablemente ahí no tueviese tejado.


He aquí la razón por la que me encanta, ¿no parece salido de otro mundo?

Grabado de las paredes.

A esta caída me refería con las escaleras...






Y así se ve desde fuera.

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